Entradas

Coronavirus (Covid-19): una mirada desde la salud feminista

Imagen
Publicado en La Diaria 18 de marzo de 2020 (Foto: Ramiro Alonso) Escribe:  Ana Gabriela Fernández ,  Virginia Cardozo   El  Covid-19 ya llegó a Uruguay  y el gobierno nacional sigue las recomendaciones internacionales sobre el abordaje de esta temática. La estrategia ya conocida se llama “aplanar la curva” y busca disminuir el riesgo de contagio. El cambio de nuestras vidas cotidianas por un período de tiempo, según lineamientos de organismos internacionales, es una estrategia necesaria. La pregunta que debemos hacernos desde una salud feminista, desde el activismo científico y desde políticas públicas con perspectiva de género es cómo van a impactar estos cambios propuestos en la vida cotidiana de hombres, mujeres y disidencias de género. El género en las trabajadoras de la salud En el ámbito de la salud, al igual que en todos los sectores laborales, se observa la división sexual del trabajo. Esto implica que las medidas drásticas afectarán especialm...

Medicalización de las desigualdades de género

Imagen
Publicado en La Diaria, 3 de marzo de 2020 - Foto: Ramiro Alonso Este año se presentaron los resultados de la VII Encuesta Nacional de Hogares sobre Consumo de Drogas y encontramos allí un dato muy importante que no suele estar en los titulares de prensa: los fármacos tranquilizantes son la tercera droga más consumida en Uruguay, y a los 30 años de edad, 55% de las personas encuestadas ya habían consumido esta droga alguna vez en su vida, con un inicio promedio a los 29 años. Este consumo fue realizado en 79% de los casos por prescripción médica. El consumo de esta droga tiene además un sesgo de género, ya que es significativamente mayor en mujeres que en varones: 36,5% de las mujeres alguna vez consumieron tranquilizantes comparado con 19,6% de los varones. Los varones presentan mayor porcentaje de consumo sin prescripción médica. El informe no detalla el tipo de tranquilizante, pero las benzodiacepinas (alprazolam, diazepam y clonazepam) son los tranquilizantes más consumidos se...

La atención en salud y la romantización de la maternidad

En una consulta me preguntan: “Virginia, ¿vos tenés hijos?”. Una adulta mayor, en el control de su hipertensión, me dice: “¿Y el bebé para cuándo?”. Caminando por Casavalle, una pareja a la que le controlé su embarazo me pide que pase a su casa porque quieren hacerme una consulta, y me preguntan, curiosos: “Virginia, ¿vos sos madre?”. La insistencia de estas preguntas a lo largo de los años me hace cuestionarme qué presupuestos, qué imaginarios, qué mandatos las generan. Me di cuenta de que me devuelven los mismos mandatos que desde el sistema de salud, como tecnologías del género, producimos sobre las personas. En el imaginario social, ser madre tiene connotaciones muy fuertes. Ser madre es ser buena, dulce, abnegada, paciente, amorosa, desinteresada, cuidadora, atenta; atributos que es imposible tener totalmente y –menos aun– al mismo tiempo. Son mandatos más fuertes si les agregamos que desde el momento en que nacemos nos dicen que son elementos instintivos, naturales, innatos. P...

Feminismo es construir salud

Las desigualdades de género impactan en la salud de las personas. ¿Cómo abordar esto desde el área de la salud? ¿Cómo incorporarlo en el trabajo desde el Primer Nivel de Atención? Quiero aportar algunos elementos para reflexionar en este sentido sobre el feminismo desde la perspectiva de la intersección de género y clase, y en particular la estrategia de los grupos de mujeres. ¿Cómo influye el género en otros determinantes sociales de la salud? Cuando hablamos de pobreza, tenemos necesariamente que incorporar el aspecto del género; existe una feminización de la pobreza y la brecha salarial sigue siendo importante. Debemos agregar a esto que la población trans se encuentra entre los sectores más pobres de nuestra sociedad. En los barrios donde hay una peor situación socioeconómica están sobrerrepresentadas las familias monoparentales con mujeres jefas de familia con varios hijos/as a cargo, con la sobrecarga de cuidados que eso implica. La pobreza tiene cara de mujer. Cuando las mu...

El género como determinante social de la salud

Imagen
El proceso salud-enfermedad-atención de una persona está influido y determinado por sus características personales, por las circunstancias vitales que enfrenta y por el ambiente en el que vive. Por lo tanto dicho proceso está determinado por una compleja red multicausal de factores biológicos y sociales. Elementos culturales, económicos, ideológicos son parte de esta red de determinantes de la salud la biología y la sociedad se refleja en la salud de las personas (Benia, 2009).  El proceso salud-enfermedad es una construcción social y no meramente individual, de allí surge la perspectiva de las “condiciones de vida” que entiende que cada grupo poblacional en particular  determina su situación de salud en función de sus condiciones de vida, y los procesos que las reproducen o transforman.  Además de la biología, la residencia, el trabajo, los hábitos, las normas, los valores, el nivel educativo y conciencia; la participación en la producción y distrib...

El manicomio en el que vivimos

Desde la corriente de la salud mental llamada "antipsiquiatría" se ha descrito una enfermedad frecuente llamada "normopatía". Las personas portadoras de esta enfermedad viven sin cuestionar la sociedad en la que viven, aceptan las normas preestablecidas por esta de forma acrítica y pasiva. En un mundo capitalista, enfermo, que mata por guerras o por hambre a gran parte de la población, en un mundo que aliena, que violenta, que segrega, en el que el 1% de la población tiene la misma riqueza que resto del 99%; el que acepta esto de forma acrítica, ¿no está enfermo? Este mundo que redistribuye de forma desigual el poder ha incorporado históricamente a los servicios de salud como una herramienta para el disciplinamiento y la normalización de los que no se adaptan adecuadamente a la sociedad. Desde esta mirada se daba una justificación solo desde el reduccionismo biológico a los comportamientos de las personas. Desde esta lógica se crearon las instituciones manicomia...

Sobre Ley Integral para Personas Trans en Uruguay

(Publicado en La Diaria el 23 de noviembre de 2018) El mes pasado se logró un gran avance en derechos para el país. La ley trans es más que necesaria si entendemos que hay un sector de la población que, por el sólo hecho de vivir una identidad sexual disidente respecto de la que impone el sistema heteropatriarcal, tiene una expectativa de vida de 35 años de edad, prácticamente su única salida laboral es el trabajo sexual, son expulsadas de sus familias, de los ámbitos de estudio, de los sistemas de salud y de los ámbitos laborales. Cualquier grupo que viva este nivel de vulneración tan extrema necesita una respuesta de protección de derechos por parte del Estado. Esta es la más clara muestra de que el cuerpo es político y las consecuencias de cómo lo vivimos también lo son. La reacción por parte de sectores conservadores de la sociedad fue denunciar que se está actuando en contra de “lo natural”. Pero ¿Qué es “lo natural”? ¿Qué es lo biológico? ¿Lo biológico siempre an...